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Oración contra el mal РBlog Astrocentro

Todos pasamos por fases cuando nos sentimos vulnerables a las energ√≠as negativas y necesitamos protecci√≥n adicional. En este momento es legal buscar opciones para cerrar el cuerpo y evitar que sucedan cosas malas. Entonces, vamos a ense√Īarte c√≥mo hacer un oraci√≥n contra el mal.

Tarologist Pettrus ense√Ī√≥ una oraci√≥n para cerrar el cuerpo que es muy poderosa. Se usa en varias l√≠neas espirituales y todos pueden usarlo para bien:

Oración contra el mal y para cerrar el cuerpo.

Solo juez de Nazaret, hijo de la Virgen María,
que en Belén naciste entre las idolatrías,
Te pido Se√Īor, por tu sexto d√≠a,
y por el amor de mi padre Ogun,
que mi cuerpo no est√° atrapado, ni herido, ni muerto,
ni en manos de la justicia involucrada.
Pax tecum, Pax tecum, Pax tecum.

Cristo dijo así a sus discípulos:
Si mis enemigos vienen a arrestarme,
tendr√°n ojos, no ver√°n,
Tendrán oídos, pero no oirán.
Tendr√°n bocas, no me hablar√°n.
Con las armas de San Jorge estaré armado,
con la espada de Abraham seré cubierto,
con la leche de la Virgen María seré rociado,
en el arca de Noé seré recogido,
con las llaves de San Pedro estaré cerrado
donde no pueden verme, lastimarme o matarme
ni sangre de mi cuerpo para extraer.

Tambi√©n te pregunto Se√Īor
por esas tres copas santas,
por esos tres sacerdotes cubiertos,
para esos tres anfitriones consagrados,
que dedicaste al tercer día,
desde las puertas de Belén hasta Jerusalén,
y por mi santo padre Ogun,
que con placer y alegría
También estoy guardado, día y noche,
tal como Jes√ļs camin√≥ en el vientre de la Virgen Mar√≠a.

Dios adelante, paz en la guía,
Dios, dame la compa√Ī√≠a que siempre le diste a la Virgen Mar√≠a,
desde la casa sagrada de Belén hasta Jerusalén.
Dios es mi padre, Dios es mi padre
Nuestra Se√Īora de los Dolores, mi madre.
Con las armas de San Jorge estaré armado,
Con la espada de Santiago, seré guardado para siempre.
Amén

Imprime esto oración contra el mal y guárdalo en tu billetera. Siempre que sienta la necesidad, deténgase durante cinco minutos y hágalo con gran fe.

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