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    Ilumina tu día con frases de Allan Kardec, el padre del espiritismo

    “La moral de los espíritus superiores puede resumirse con la de Cristo, en esta máxima evangélica: hacer a los demás lo que queríamos que nos hicieran, es decir, hacer el bien y no el mal. En este principio, el hombre encuentra una regla universal para proceder, incluso para sus acciones más pequeñas ”.

    Esta es solo una de las famosas citas de Allan Kardec, el difusor de espiritismo más importante del mundo.

    Considerado un visionario y dotado de una sabiduría extrema, Kardec ha dedicado años de su vida a expandir los principios de esta religión, que actualmente tiene millones de seguidores en todo el mundo.

    Así, escribió varias obras: El libro de los espíritus (15 A7), El libro de los médiums, Obras póstumas, Cielo e infierno, entre otros. También dejó un legado de mensajes hermosos, profundos y encantadores.

    El Astrocentro separó sus mejores pensamientos de la generosidad, la paz y la esperanza de inspirar en su vida diaria.

    Lea las frases de Allan Kardec a continuación y adquiera sabiduría en su vida.

    • La frase de Allan Kardec sobre generosidad

    “El egoísmo es la fuente de todos los vicios, como la caridad es la fuente de todas las virtudes. Destruir uno y devolver el otro, este debe ser el objetivo de todos los esfuerzos del hombre, si quiere asegurar su felicidad en este mundo tanto como en el futuro “.

    Esta frase refleja muy bien el carácter de este sabio que siempre se ha mostrado generoso y agradable con todos los que lo rodean, incluso con sus enemigos.

    • Allan Kardec cita sobre paz y esperanza

    Sus bellos mensajes siempre transmitían paz y esperanza a sus seguidores. Creía que la única forma de combatir la violencia era con amor y caridad. A continuación se presentan dos de estas frases famosas de Allan Kardec:

    “Dios creó a todos los hombres iguales para el dolor; pequeños o grandes, ignorantes o iluminados, sufren las mismas causas, de modo que cada uno juzga juiciosamente el mal que puede hacer “.

    “El hombre es, por lo tanto, el árbitro constante de su propia suerte. Puede aliviar su tormento o prolongarlo indefinidamente. Tu felicidad o tu desgracia dependen de tu disposición a hacer el bien “.

    Lea también: Allan Kardec y su conexión con el espiritismo.

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