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    Cómo eliminar la envidia de tu vida y tu familia

    A través de una poderosa simpatía, el uso de una piedra como talismán o una fuerte oración, puede romper el mal de ojo de su hogar, usted y su familia. Aquí hay algunas buenas maneras de evitar la envidia.

    Saber cómo evitar la envidia.

    La envidia es uno de los peores sentimientos que podemos tener. Además de atraer mala energía a los envidiados, destruye el corazón de los envidiosos y lo hace morir poco a poco.

    Opte por el esoterismo para eliminar la envidia de su vida, hogar, trabajo, niños o relaciones románticas, enviando luz a los envidiosos y eliminando este sentimiento horrible para siempre, con prácticas simples que no dañarán a nadie ni a nada. Use el poder de la naturaleza, simpatías y oraciones para su ventaja.

    Amabilidad para alejar la envidia.

    Materiales:

    • 1 herradura
    • 1 higo de madera de guinea
    • 1 maceta de 30 cm
    • Tierra
    • 1 cambio de planta conmigo-nadie-puede
    • 1 cabeza de ajo morado
    • 1 cabeza de ajo blanco

    Preparación: Coloque todos los materiales dentro de la olla. Luego, arroja tierra y planta las plántulas. Ideal para colocar en un florero que sirve como un bloque de mal de ojo en su sala de estar.

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    Piedras que alejan la envidia.

    Cornalina: tiene un poder magnético para alejar las energías pesadas y negativas como la envidia, amplifica sus virtudes y hace que el medio ambiente sea más ligero. Ideal para colocar sobre la mesa de trabajo.

    Ojo de tigre: Piedra que inspira fuerza vital y alcanza cualquier energía negativa y que trata de no brillar. Ideal para usar como colgante o para colocar en tu sala de estar.

    Oración poderosa que aleja la envidia.

    Espíritu Señor, Espíritu de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad; Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del cielo, desciende sobre mí.

    En este momento de fe, en el regazo de Jesús, te pregunto:

    Fortaléceme, Señor, formame, llénate de Ti y sírveme.

    Echa fuera de nosotros todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y pueda hacer el bien.

    Aleja de mí el mal, el mal de ojo, los amarres, las maldiciones, la infestación diabólica, la posesión diabólica; todo lo que es mal, pecado, odio, envidia y traición; enfermedad física, psicológica, moral, espiritual y diabólica.

    Quema todos estos males en el infierno para que nunca puedan dañarme a mí, ni a ninguna otra criatura del mundo.

    Amén!

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